Valores Humanos, Mente y Cerebro. (2007) Imprimir E-mail
Resumen:

Durante algunos meses se diseñó un estudio experimental para evaluar la influencia de los valores religiosos sobre las respuestas a dilemas morales. Se realizó a partir del marco de trabajo creado por Joshua Greene y sus colaboradores, en el que distinguían dos tipos principales de dilemas morales: los personales y los impersonales. Los dilemas morales personales son los que suponen daño personal, el cual se produce por lesiones físicas directas a otras personas. En cambio, los dilemas morales impersonales suponen formas más elaboradas de daño, las cuales no son físicas, no son necesariamente directas y no necesariamente a una persona específica. Hipotetizamos que los participantes religiosos, los cuales mantenían actitudes, creencias o valores religiosos fuertes, serían más reacios a juzgar las violaciones morales personales como un medio apropiado para obtener un mayor bien que los participantes no religiosos, los cuales no mantenían esas actitudes, creencias o valores. Esperábamos no hallar diferencias entre ambos grupos en los dilemas morales impersonales. También esperábamos que los participantes religiosos fueran más rápidos en resolver los dilemas morales personales que los no religiosos, debido a que asumimos que, dada un mayor influencia del código religioso en la conducta, no deberían utilizar ciertos procesos cognitivos con el fin de calcular beneficios y costes, como esperábamos que los no religiosos hicieran. Tampoco esperábamos diferencias intergrupales en los tiempos de respuesta a los dilemas morales impersonales.

El análisis de los datos reveló que, en efecto, los participantes religiosos consideraron que las violaciones personales eran más inapropiadas que los no religiosos. Esta diferencia no era significativa para las violaciones morales impersonales. Aunque, contrariamente a nuestra hipótesis original, los participantes religiosos no eran más rápidos que los no religiosos en los dilemas morales personales. Nuestros resultados revelan una diferencias significativa en tiempo de reacción entre los dilemas personales e impersonales en el grupo de participantes religiosos, pero no en el grupo de no religiosos. Esto sugiere que en lugar de obtener una diferencia intergrupos, se obtiene un efecto intragrupos. Es decir, las personas que mantienen valores religiosos fuertes son más sensibles a las diferencias entre las violaciones morales personales e impersonales, y son más rápidas en responder a las violaciones morales personales que a las impersonales. Ello puede sugerir una diferente combinación de los procesos cognitivos y afectivos mientras se resuelven este tipo de problemas. Esta diferencia no es aparente en el grupo de no religiosos.